Dicen que cuando estas al borde de la muerte, ves pasar tu vida por delante como una película en DVD... particular e independientemente a lo que el resto opine, debo precisar que no son más que falacias e improntas generadas por el miedo y meditaciones posteriores -Kenecon no vio tal cosa-.
Han pasado unos días desde su, no muy conocida, precipitación al vacío y Kenecon quiso compartir 3 asuntos que rondan su mente desde aquella madrugada, en orden de aparición. Antes hará un corto y delimitado relato de lo sucedido.
La noche del 27 de julio, luego de participar de la serenata peruana en nuestra plaza principal y saludar el aniversario de un barrio de mi misma edad; cuando llegó la mitad de la noche decidimos continuar la festividad, previa a la conmemoración de la independencia, en una conversación amena en casa de un paracaidista. Dicha reunión tuvo 4 asistentes incluyéndome.
Ubicación: 2do piso.
Acceso: Escalera caracol y un balconcito que no llegaba ni a la rodilla.
Ahora puedo afirmar que estas dos son una muy mala combinación. Luego de algunas clásicas chelitas y regresando de comprar mas combustible, me encontraba en el balconcito casi por entrar a la salita, cuando derrepente una mezcla de resbalón, ventisca y mareo me precipitó de espaldas hacia el suelo del primer piso, sí... Estaba por encontrarme con la fría vereda de concreto armado y pulido realizado por la municipalidad del Callao; el azar divino de una construcción incoherente posibilitó que mi hombro y mi rostro chocaran con un muro que pasaba por allí y gracias a éste, la velocidad de mi caída disminuyó. Por fin termine en la vereda con un profuso agujero en la cabeza que afortunadamente no llego al cráneo. La sangre se paseaba por la vereda y pronto formo un pequeño estanque, mientras que el pánico abarrotaba las entrañas de los otros 3 sujetos.
Es aquí donde quiero mencionar el PRIMER ASUNTO, conocedores de mi frialdad, dejadez y desarraigo con casi todo, voy hacer un paréntesis a eso para expresar un agradecimiento y reconocimiento cuasi-publico a mi amigo William Nuñez ya que fue él quien jugó un papel preponderante en esos momentos de tensión extrema, cuando dejando de lado su fashionismo que de manera equivocada, a veces, se confunde con mariconada, bajo en menos de un segundo al primer piso, literalmente, y emprendió el auxilio.
El mismo al cual no le importo "cagarse la casaca de cuero que terminó ensangrentada" (palabras de él mismo), y que con suma rapidez me acomodó la cabeza, me mantuvo consciente y llamo al 911 para que la ambulancia pueda llegar y hacer lo suyo; mientras que los otros dos, cual mariconsaurio y cabro ñaño, engendraban en su desesperación sendos gritos de susto y dolor ajeno. Ahora que lo recuerdo y río, reflexiono con cierto desdén acerca de lo gratificante que es tenerlo como gran pata y que forme parte de ese circulo minúsculo que él ya conoce. Aquí te hago entrega de los "Laureles Fashionistas" por tu auxilio y gran tesón que sólo tú tuviste.
El SEGUNDO ASUNTO que ronda mi accidentada cabeza que hoy presente un canal de Panamá a manera de "Y" es la muy buena atención que recibí por parte de los doctores de emergencia del Daniel A. Carrión, que pese a recibir sendas mentaditas durante la "remallada de cabeza" (frase que acuñara mi hermano cuando vio el hecho), me atendieron de la mejor forma. Gracias. Es bueno saber que hay buenos profesionales en las emergencias de los hospitales estatales.

Para cerrar esta primera entrada respecto de la Caída quiero tocar el TERCER ASUNTO, mencionando que he organizado los asuntos en el orden que acontecieron, este párrafo va enfocado a agradecer también la llegada de
Hernán "Coco"
Felipa, mi hermano quien llegó, luego de tocar en un centro cultural de indiadas, al
Daniel A.
Carrión informado
telefonicamente por el dueño de los Laureles
Fashionistas, gracias por llegar así de rápido y gracias porque sé que nunca te has llevado bien con los hospitales, emergencias medicas y la sangre, pero fui testigo esa madrugada, una vez más, de cómo rompiste ese molde paradigmático y te entregaste a la causa. Aquí te dejo los "Laureles Paradigmáticos".

Para englobar la idea,
Kenecon quiere resaltar que esta primera parte sólo hace referencia a lo de esa madrugada, ya tendrá tiempo de hacer la segunda parte en referencia del
a posteriori. Solo quiere recalcar y entregar por último, los "Laureles Milagrosos" a
Diosito y a la Virgen del Carmen porque cree que tuvieron que ver en la salvación física de ese día.
Día en el cual según los pronósticos y estadísticas le hubiera tocado quedar allí no mas, helado y frío, mejor dicho "
morido" como dice el
chavo del 8; en el mejor de los casos le tocaba quedar como algo que termine en "
pléjico" ustedes comprenden. Pero se salvó y lo agradece encarecidamente.
Termina este entrada con una promesa y una moraleja.
Promesa:
William prometo no volver a decirte Maricón Loco, por lo menos hasta que me quiten los puntos.
Moraleja: Yo no soy un tomador continuo, los que me conocen pueden dar
fé de esto, lo hago de manera e
xtemporanea, por eso confirmo que este
trágico evento fue un accidente, pero luego de él no
volveré a tomar nada que tenga el radical OH por lo menos hasta mi cumpleaños, pero del 2009. Adicionalmente solo tomare en
sótanos, jamas en un 2do piso.
Jejejejeje.
Hasta luego...