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martes 12 de mayo de 2009

Ya son 10 meses los que pasaron desde la debacle del día de la comida criolla; hoy recuperado al 100%, cual fenix renaciente, quise compartir particularidades que ocurrieron en todo este tiempo de ausencia bloggera. He de precisar que los motivos que me hicieron retomar la escritura empiezan en la necesidad de digitalizar mis ideas, pasan por el ego informático de ver tan vacío el blog y terminan en los cándidos y celebres reclamos de algunos(as) que querían saber más.

Por lo tanto en nombre de la justicia social de unos pocos, muy pocos y de haberle puesto a la anterior entrada - parte I - aquí va la parte II. Alejando a las ideas del desastre, un breve análisis a posterior y un reencuentro con la pluma y/o teclado.

Hagamos un recuento de los daños físicos y mentales: Los dos meses posteriores a la precipitación recibí muchas visitas, desde la más ingenua hasta la más ingeniosa, pasando por la mas imperiosa. Siempre que en cama te encuentras, llegan algunas amistades con sus frases celebres: - ¿Amiguito te dolió mucho? -/ Porque preguntan estas cosas, obvio no? te caes de un 2do piso lo ultimo q pasaría es que no te "duela mucho".

Para no desvariar el relato, resultó ser bastante motivador el haber estado tanto tiempo con orden de inamovilidad, tanto que al termino de lo indicado por el "doc" empecé a hacer un sin numero de cosas que aunque no terminé, por lo menos generaron una revolución mediática en mi vida; desde la más simple como tender la cama a diario (que lo sigo haciendo), hasta las más especificas y freak que puedan no imaginar.

Decidí aprender ingles, pese a mis rutinarias negativas frente a dicha lengua y hasta el momento todo anda bien. Conocí nuevos amigos y descubrí en mi entorno a otros, desde aquí nuevamente agradecer a los ingeniosos y objetivos visitantes, gracias a Raúl por las películas que acompañaron mis horas aciagas, es grato saber que se cuenta con gente dispuesta a apoyar en momentos como ese, por las puras no le dicen el hueveador del milenio; gracias a Sofía y Evelyn por los libros. A todos les digo gracias por las cosas que aun no devuelvo y no devolveré.

Gracias al Internet inalámbrico pude estar comunicado siempre con el mundo y con el entorno, se cultivaron grandes amistades por este medio, situación que me hizo entender los alcances que podría llegar a tener este entorno virtual.

En un natural afán de cuantificarlo todo, una pregunta me tiene ocupado y me lleva a plantear hipótesis ciertas e inciertas, respecto de encontrar un método capaz de cuantificar el grado de trascendencia para una persona que aun existe; que tanto afecta una persona en la vida de otra. Un gran amigo me dijo alguna vez que todos somos ángeles en algún momento de nuestras vidas - yo estoy de acuerdo - pero siguiendo el principio de contradicción, esto implica que también todos somos demonios en algún momento; que en cristiano equivale a decir que cada uno de nosotros le arregla o caga la vida a unos cuantos, ok.

Este ultimo párrafo es intro de uno de los temas que podrán leer en las posteriores entradas para las cuales prometo no demorar tanto, creyendo en mis fervientes intenciones de vencer a mi dogmática procrastinación.

jueves 31 de julio de 2008

Dicen que cuando estas al borde de la muerte, ves pasar tu vida por delante como una película en DVD... particular e independientemente a lo que el resto opine, debo precisar que no son más que falacias e improntas generadas por el miedo y meditaciones posteriores -Kenecon no vio tal cosa-.

Han pasado unos días desde su, no muy conocida, precipitación al vacío y Kenecon quiso compartir 3 asuntos que rondan su mente desde aquella madrugada, en orden de aparición. Antes hará un corto y delimitado relato de lo sucedido.

La noche del 27 de julio, luego de participar de la serenata peruana en nuestra plaza principal y saludar el aniversario de un barrio de mi misma edad; cuando llegó la mitad de la noche decidimos continuar la festividad, previa a la conmemoración de la independencia, en una conversación amena en casa de un paracaidista. Dicha reunión tuvo 4 asistentes incluyéndome.

Ubicación: 2do piso.
Acceso: Escalera caracol y un balconcito que no llegaba ni a la rodilla.

Ahora puedo afirmar que estas dos son una muy mala combinación. Luego de algunas clásicas chelitas y regresando de comprar mas combustible, me encontraba en el balconcito casi por entrar a la salita, cuando derrepente una mezcla de resbalón, ventisca y mareo me precipitó de espaldas hacia el suelo del primer piso, sí... Estaba por encontrarme con la fría vereda de concreto armado y pulido realizado por la municipalidad del Callao; el azar divino de una construcción incoherente posibilitó que mi hombro y mi rostro chocaran con un muro que pasaba por allí y gracias a éste, la velocidad de mi caída disminuyó. Por fin termine en la vereda con un profuso agujero en la cabeza que afortunadamente no llego al cráneo. La sangre se paseaba por la vereda y pronto formo un pequeño estanque, mientras que el pánico abarrotaba las entrañas de los otros 3 sujetos.

Es aquí donde quiero mencionar el PRIMER ASUNTO, conocedores de mi frialdad, dejadez y desarraigo con casi todo, voy hacer un paréntesis a eso para expresar un agradecimiento y reconocimiento cuasi-publico a mi amigo William Nuñez ya que fue él quien jugó un papel preponderante en esos momentos de tensión extrema, cuando dejando de lado su fashionismo que de manera equivocada, a veces, se confunde con mariconada, bajo en menos de un segundo al primer piso, literalmente, y emprendió el auxilio.

El mismo al cual no le importo "cagarse la casaca de cuero que terminó ensangrentada" (palabras de él mismo), y que con suma rapidez me acomodó la cabeza, me mantuvo consciente y llamo al 911 para que la ambulancia pueda llegar y hacer lo suyo; mientras que los otros dos, cual mariconsaurio y cabro ñaño, engendraban en su desesperación sendos gritos de susto y dolor ajeno. Ahora que lo recuerdo y río, reflexiono con cierto desdén acerca de lo gratificante que es tenerlo como gran pata y que forme parte de ese circulo minúsculo que él ya conoce. Aquí te hago entrega de los "Laureles Fashionistas" por tu auxilio y gran tesón que sólo tú tuviste.

El SEGUNDO ASUNTO que ronda mi accidentada cabeza que hoy presente un canal de Panamá a manera de "Y" es la muy buena atención que recibí por parte de los doctores de emergencia del Daniel A. Carrión, que pese a recibir sendas mentaditas durante la "remallada de cabeza" (frase que acuñara mi hermano cuando vio el hecho), me atendieron de la mejor forma. Gracias. Es bueno saber que hay buenos profesionales en las emergencias de los hospitales estatales.

Para cerrar esta primera entrada respecto de la Caída quiero tocar el TERCER ASUNTO, mencionando que he organizado los asuntos en el orden que acontecieron, este párrafo va enfocado a agradecer también la llegada de Hernán "Coco" Felipa, mi hermano quien llegó, luego de tocar en un centro cultural de indiadas, al Daniel A. Carrión informado telefonicamente por el dueño de los Laureles Fashionistas, gracias por llegar así de rápido y gracias porque sé que nunca te has llevado bien con los hospitales, emergencias medicas y la sangre, pero fui testigo esa madrugada, una vez más, de cómo rompiste ese molde paradigmático y te entregaste a la causa. Aquí te dejo los "Laureles Paradigmáticos".

Para englobar la idea, Kenecon quiere resaltar que esta primera parte sólo hace referencia a lo de esa madrugada, ya tendrá tiempo de hacer la segunda parte en referencia del a posteriori. Solo quiere recalcar y entregar por último, los "Laureles Milagrosos" a Diosito y a la Virgen del Carmen porque cree que tuvieron que ver en la salvación física de ese día.

Día en el cual según los pronósticos y estadísticas le hubiera tocado quedar allí no mas, helado y frío, mejor dicho "morido" como dice el chavo del 8; en el mejor de los casos le tocaba quedar como algo que termine en "pléjico" ustedes comprenden. Pero se salvó y lo agradece encarecidamente.

Termina este entrada con una promesa y una moraleja.

Promesa: William prometo no volver a decirte Maricón Loco, por lo menos hasta que me quiten los puntos.

Moraleja: Yo no soy un tomador continuo, los que me conocen pueden dar de esto, lo hago de manera extemporanea, por eso confirmo que este trágico evento fue un accidente, pero luego de él no volveré a tomar nada que tenga el radical OH por lo menos hasta mi cumpleaños, pero del 2009. Adicionalmente solo tomare en sótanos, jamas en un 2do piso. Jejejejeje.

Hasta luego...

martes 22 de julio de 2008

Esta canción de gran letra es de Joaquin Sabina. No todos la escucharon, a mí me gusta leerla y de tanto en cuanto escucharla:

Que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas.

Que las persianas corrijan la aurora, que gane el quiero la guerra del puedo, que los que esperan no cuenten las horas, que los que matan se mueran de miedo.

Que el fin del mundo te pille bailando, que el escenario me tiña las canas, que nunca sepas ni cómo, ni cuándo, ni ciento volando, ni ayer ni mañana.

Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel.

Que las verdades no tengan complejos, que las mentiras parezcan mentira, que no te den la razón los espejos, que te aproveche mirar lo que miras.

Que no se ocupe de ti el desamparo, que cada cena sea tu última cena, que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena.

Que no te compren por menos de nada, que no te vendan amor sin espinas, que no te duerman con cuentos de hadas, que no te cierren el bar de la esquina.

lunes 21 de julio de 2008

Esto lo recogí en un sueño despierto, de un tercer personaje que miraba la escena de un cuento.

La letra de algunas canciones tiene mucho sentido, déjame decirte amor que te amo, déjame decir que adoro tus anhelos, deja decirte que te extraño, déjame contarte que aprendí la lección.

No me dejes siquiera ser el espía de tu vida, de igual modo la veré incrustada como una lanza en mi costado, en donde el dolor apasiona y el llanto se vuelve melodía.

Te amo porque fui contigo el mejor de mi vida, te amo porque sueño noche y día aquel extremo imposible que es tenerte nuevamente en mi vida -para toda la vida.


Duerme bien, duerme bien que te esperan alegrías en donde aunque ya no sea parte, debes saber que rezo por ti cada día, porque tengas la felicidad que tontamente te quité, te amo, y aquí termino dulce y preciosa amiga de mi amor y enemiga mía.

Que valga la VERDAD cruda y fría, sin sangre caliente y
numéricamente realista. Ambos sabemos que todo eso solo es fantasía, que los cuentos no son realidad, que las reinas y sapos no se juntaran, salvo que un milagro apremie.

¿Qué es más difícil, dentro de los números reales e imaginarios, llegando incluso a los números complejos? Morir enamorado esperando un milagro o que un sapo vuelva a ser tu príncipe azul. Creo que la respuesta es obvia: Los números imaginarios sólo son eso, no existen del todo y su comprobación siempre trae gran incertidumbre, que parecidos son los números a la vida, verdad.

Incertidumbre y esperanza mezcladas se tornan como agua y aceite, no se llevan bien, se aborrecen, odio a muerte entre ambas; pero para las personas esta interjección es vital, que complejidad. Si hubiéramos sido concebidos sin sentimiento, pensaríamos que la vida sería más sencilla -una gran mentira - de seguro inventariamos algo nuevo para autocagarnos los buenos ratos y complicarnos la vida. Hasta pronto.

viernes 11 de julio de 2008

¿Cuántas veces te sentiste como algún personaje de Forrest Gump? Una pregunta muy amplia para mí. Hace unos días en un canal de "Cable Amigo" pasaron esta película, cabe resaltar que han sido más de una docena de veces las que he tenido el gusto de verla.

Comencé la semana con ciertas elucubraciones que me generó el festivo día del maestro. Lunes y Martes se encargaron de desdeñar estas ideas y por las noches visioné la película por duplicado; así que llegaron a mi "procesador central" ciertas ideas y pensares particulares sobre dicho film.

Siempre hay tres escenas que logran humedecerme los ojos, aunque con cierta escasez. La primera llega durante la estancia en Vietnam, el momento cumbre de la muerte de un amigo, Forrest comenta: "Bubba quería ser capitán de barco, pero en lugar de eso murió junto a aquel río de Vietnam"; frase que me hace pensar en lo corta que puede volverse la vida y cómo los sueños pierden valía bajo ciertas condiciones.

El segundo momento sucede cuando Jenny regresa a casa y se queda un tiempo con Forrest y éste le propone matrimonio, Jenny se niega y Forrest dice: "Yo no soy muy listo, pero se lo que es el amor"; cada vez estoy más convencido de que el amor es una decisión que unifica a muchos actos potenciales con sentimientos etéreos, que no es un simple sentimiento puro y sin mácula, mucho menos una profunda pasión genital, aunque deben estar bastante relacionados. Creo que muchos tenemos a una "Jenny" por algún lado, en términos generales, solemos generar un ideal platónico en alguien o algo.

Por ultimo la escena semifinal, cuando Jenny confiesa a Forrest que tiene un hijo de él y éste consternado pregunta: ¿es listo o es como yo...? La película toca muchos temas laterales y aunque no guarda mucha relación con el libro, sin duda es excelente.

Para el que aún no la vio, siempre la podrá encontrar en uno de los tantos puestos de dvd de su ciudad. Ah... también me gustaron las escenas de las prostitutas en año nuevo con el teniente Dan Taylor y la noche que Jenny se acuesta con Forrest; creo que esto es debido a que siento una impotencia ajena que me hace preguntar: "¿En qué momento le tocará a Forrest?

Termino esta entrada transcribiendo la ultima frase de Forrest: "No sé si mamá o el teniente Dan tenían razón. No sé si cada uno tiene un destino, o si estamos todos como flotando alrededor empujados por una brisa, pero creo, que tal vez es ambos, tal vez ambos ocurren al mismo tiempo". Nos vemos.

jueves 3 de julio de 2008

Cuántas veces te pasó, que ideaste un día cuasi-perfecto, calculando desde la entrada hasta la salida, pasando por los arreglos, dichos, poemas y flases, caminos, detalles y todooooo pero todoooo con tal de inventar un mágico momento que sea digno de recordar para aquella persona que generó todo eso; un momento que muestre un pedacito de cielo claro, una esperanza, una oportunidad.

Y de repente algo del pasado irrumpió el presente, un evento inoportuno te genero un CRASH, te rompieron el cristal; en conclusión te cagaron la magia.

Bueno esto más que entrada, es salida de escape mejor dicho desfogue. Yo no creo en el destino, pero si en los ciclos y en la sincronicidad de las cosas. Estoy de acuerdo con la justicia terrena, la otra no la conozco ni pienso tomarla en cuenta. Algo habrá que pagar todavía y me gustaría abonar por adelantado, como es mi costumbre, quizá hacer un refinanciamiento, pero exijo una expiación de la deuda... Soy merecedor de un Crédito nuevo y de mejores beneficios.

Tal vez el error nació por que concordaron momento, persona y día equivocados o talves simplemente fue una cagada de tantas que pululan en el universo. Espero que el agua haya llegado al rio... Fin.

miércoles 2 de julio de 2008


Hace unos días mientras retornaba a casa a pie, luego de mucho tiempo me vi frente a frente con el río Rímac - sí ese al que le gustaba hablarnos durante la noche o por lo menos a mis ancestros- de manera inevitable me detuve, no sin antes sentir un controversial sentimiento, enseguida exclame ¡que tal hedor!, pero esta idea se perdió con lo que vi.

Vi a un "amigo" moribundo, sucio, casi sin agua y lleno de desechos de toda clase, en conclusión, un ser sin sonrisa. Y pensando en el evento seguí mi camino y ahora me pregunto: ¿Cuándo empezó la ingratitud con aquel del que nos servimos?

La idea de escribir esto no es dar un mensaje de "salvemos el medio ambiente", porque haciendo un mea culpa al respecto, muchas veces he arrojado basu
ra donde he podido como la mayoría. Pero al parecer hemos olvidado que la ubicación de la capital de nuestro Perú es decir Lima, fue determinada en gran parte por el "río hablador", más allá de haber sido zona estratégica de escape para los españoles de aquel entonces, mucho tuvo que ver el valle del Rímac.

Hemos olvidado a esos atractivos y variopintos (según me cuentan) camarones que retozaban libremente en "el hablador". Y con cierto sarcasmo personal me pregunto hoy: ¿Quién podría inspirarse en el río Rímac para escribir una canción de amor, un vals, una polkita o quizás un reggaetón?

Lima nació con 70 habitantes, luego por los años 1600 cuando éramos colonia se volvieron 14000 los pobladores, para aquel entonces, "el hablador" se lucía cual muchachita fértil guapa y voluptuosa ganándose el respeto y admiración de los entonces habitantes. Esta muchachita creció y con ella la población... Hasta que lo EVITABLE no se evitó y fue cruelmente ultrajada, se sirvieron de ella y la dejaron estéril y muda.

Hoy somos cerca de 8 millones de limeñitos indiferentes que seguimos ultrajando a la misma muchachita q
ue ya se volvió una tía amargada por nuestra indiferencia...

Termino mi reflexión compartiendo con los lectores mi anhelo de poder ver alguna vez un camaroncito en mi rio que tanto me dio.